De apuestas parece estar hecho este Barcelona que con resultados como el de hoy, 5 a 0 sobre el Real Madrid, genera esa sensación de estar viviendo la historia. De apuestas, sí; como Joan Laporta, ex presidente del equipo de Cataluña que allá por junio de 2008 le ofreció el cargo de entrenador a Josep Guardiola quien hasta ese momento no había tenido otra experiencia que la de dirigir a la Filial. De apuestas por su cantera y por evitar recurrir a mercados extranjeros para reforzar el plantel, o hacerlo sólo en última instancia y en contadas ocasiones: Xavi, Iniesta, Puyol, Piqué, Pedro, Valdes, Bojan, Busquets y Messi son algunos de los nombres surgidos en la cantera con participación estelar en este, el mejor equipo del mundo. De apuestas por pagarle los tratamientos médicos a ese enano que por problemas ormonales no podía crecer con normalidad; hoy, el mejor jugador del planeta y quien reabrió la discusión sobre el mejor de la historia. De apuestas por atacar en todo momento, por plantear los partidos en campo rival y por recurrir al toque como única estrategia inquebrantable más allá de todos los imponderables que genera la dinámica del juego. De apuestas por la no especulación; de apuestas por las subidas de Dani Alves y de Puyol, de apuesta al toque de Xavi e Iniesta, y al sentido de la ubicación de Busquets; de apuestas a la velocidad de Pedro, a la capacidad goleadora de Villa o a la magia de Messi quien hoy demostró que además de definir, también puede ponerse el traje de asistidor.Mientras el Real Madrid, el Manchester o el Milan recurren a las transferencias y a la renovación para alcanzar los éxitos, Barcelona le esquiva a los cambios de todo tipo. Los dirigentes no miran más allá de las fronteras de la Ciudad Deportiva para formar el plantel y Guardiola no habla otro lenguaje que no sea el del toque; el Barcelona es el ejemplo de la simplicidad, es la objeción constante a los tacticistas y aquellos que ponderan a la estrategia como valuarte a la hora de jugar bien al fútbol. Como dice Angel Tulio Zof, el elemento más viejo y más importante de este deporte siempre fue la pelota, y los de Guardiola son los que mejor la entienden. Precisamente este idilio que mantiene el equipo del presente, y de la historia, es el que hoy generó una goleada humillante sobre el clásico rival; sobre esa convención de estrellas por la cual Florentino Pérez desembolsó una cifra incalculable, que llegó al Camp Nou envalentonada por ocupar la punta en soledad y que se fue devastado ante tanto sometimiento de talento.
El Barcelona es el mejor equipo del mundo. El que todo el mundo conoce, que tiene hinchas en Bombay, en Buenos Aires o en Cataluña; es el equipo del presente, el que supo instalarse como paradigma al igual que otros grandes que moldearon la historia de este deporte como la Holanda de Cruyff, el Brasil del 70 o la Hungria de Puskas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario